miércoles, diciembre 29, 2021

Y aquí vamos otra vez

 


Hey, ha pasado rato desde la última vez que me pasé por aquí. Algo así como desde junio. ¿Qué les podría decir? Fue un año un poco extraño. Desde junio dejé de sentirme motivada para escribir aquí en el blog y el tiempo fue pasando y pasando y pasando, hasta que en septiembre comencé a trabajar de manera presencial otra vez y todo se volvió algo complicado. De hecho dejé muchas cosas pendientes desde esas fechas: el blog, lecturas (seguí leyendo, pero con menor ritmo), la escritura, las redes sociales, los clubes de lectura en los que participaba... a veces hasta hablar con las demás personas. El trabajo me absorbió muchísimo.  


Los últimos cuatro meses del año fueron complicados en materia de trabajo. No solo fue un cuatrimestre en el que mi carga de trabajo se multiplicó muchísimo (de 7:30 a 7:30 en promedio, todos los días de la semana, con clases seguidas y a veces ni horas de comida; estuvo mortal), sino que con el regreso a clases de manera híbrida tuve que readaptarme cada mes a cambios que hacían en mi trabajo. Y eso me dejó muy agotada. Al iniciar septiembre sabía que ese era el panorama hasta diciembre y acepté la carga de trabajo a sabiendas de que sería muy pesada, pero hey, a veces hay que aprovechar cuando la paga es un poquito mejor. 


También a finales de septiembre iniciaron remodelaciones en casa y fue aún más cansancio y estrés porque en vez de llegar a descansar, llegaba a ver todo amontonado y lleno de polvo, lo que se extendió por casi dos meses. Descubrimos que la mitad de mi clóset ya estaba inservible por un problema de humedad que afectó todo un muro y mandé a hacer otro clóset y librero. No tuve un espacio propio hasta a mediados de noviembre, porque una cosa llevó a otra y todo se fue recorriendo por días y días y días. 


Así que todo eso me dejó sin muchas ganas de hacer mucho, la verdad. 


Hace una semana que estoy de vacaciones, pero debo decir que no he descansado mucho tampoco. Primero porque justo al iniciar mi periodo vacacional mi gatita se enfermó y fueron tres días en los que estuve súper preocupada y en los que no descansé. Después porque se atravesaron las fiestas de Navidad y llené mi cuota anual de interacción con gente muy rápido. Ahora estoy algo resfriada y espero que no pase a mayores. 


Ahora que el año termina y vienen todas esas cosas de rememorar lo bueno o hacer recuentos de las coas positivas que se vivieron en 2021, me he puesto a pensar. Este año no fue lo que esperaba (creo que para muchos sigue siendo así, las cosas siguen complicadas en gran parte del mundo), aunque me deja algunas cosas positivas. 


Por ejemplo, durante este año mejoré algunos hábitos muy malos que tenía en cuestión de mi cuidado personal. No se pudo siempre, especialmente este último cuatrimestre, pero me había hecho el propósito de ejercitarme de manera regular y comer más sano, y en general puedo decir que lo logré. También cambió un poco la relación que tengo conmigo misma. A lo largo de este año aprendí a aceptarme un poco más y me enfoqué en sentirme más cómoda con mi cuerpo (sigue siendo un trabajo en progreso, pero baby steps amigues), en convencerme que valgo mucho y que no necesito tener el cuerpo perfecto para verme bien o sentirme sana y bonita. 


También hice algo que nunca imaginé que haría: ¡escribí en inglés! Fueron dos fanfics Moshang (A Tale of Creation y The Writer and the Wolf) y me siento súper contenta con haberlo hecho. No puedo decir que haya escrito mucho este año, de hecho dejé abandonado un proyecto de novela porque ya no me convenció nada (se parece mucho a un cuento que había escrito hace tiempo y no me di cuenta hasta que ya tenía una buena parte escrita, lo que me incomodó, no sé por qué. Quizá porque a ese cuento le tengo cariño), pero fue más que el año pasado y eso me da muchísimo gusto. 


Y eso. Quizá no es mucho, pero tuve salud en casi todo el año, mi familia está bien, sigo con un trabajo estable. Life is good.

miércoles, junio 09, 2021

Los chicos del cementerio, de Aiden Thomas



THOMAS, Aiden. Los chicos del cementerio. Kakao Books. 2020. 430 páginas. Bookmate.

★★★


Yadriel, su familia y toda su comunidad son nahuales*, brujes cuyos varones ayudan a los espíritus rezagados a lograr el descanso eterno mientras que las mujeres tienen poderes para sanar, mientras todos mantienen una conexión muy grande con la Muerte. Una noche, Yadriel y su prima Maritza se meten a escondidas a una iglesia para llevar a cabo un ritual de iniciación que debió tener a los quince años pero que su familia le negó porque es un chico trans. Él insiste en que su ritual debe ser como el que siguen todos los varones de la comunidad, su familia cree lo contrario: como nació en un cuerpo femenino, debe seguir el ritual de las mujeres. Así lo dicta la tradición y así deberá ser siempre. 


Lleno de dudas y miedo ante la posibilidad de que la Dama Muerte lo rechace, Yadriel lleva a cabo el ritual y para su sorpresa y alivio, la Muerte misma lo reconoce como un nahual, un varón, y le concede su bendición para usar sus poderes. Ahora podrá invocar espíritus y ayudar a aquellos que siguen atrapados en este plano a cruzar al mundo de los muertos, o podrá controlarlos en caso de que se conviertan en espíritus malvados. 


Justo al terminar el ritual, Yadriel y Maritza sienten algo que recorre a toda la comunidad: uno de los suyos ha muerto. Consternados por la situación, ambos regresan con su familia para descubrir que, efectivamente, alguien ha muerto, pero debido a la sensación que tuvo la comunidad entera, su muerte no fue pacífica: fue un asesinato. Y lo que es peor, no logran encontrar ni su cuerpo ni sus herramientas de nahual. Mientras todos salen a buscar el cuerpo, Yadriel usa sus poderes por primera ocasión, para ayudar, pero invoca por error al espíritu de Julián Díaz, un chico de su misma escuela que, a juzgar por la situación, también fue asesinado recientemente, quizá de la misma forma que el nahual de la comunidad. 


Así es como inicia esta historia en la que Yadriel y Maritza, con ayuda de Julián, intentarán descubrir qué pasó esa noche en la que asesinaron a uno de los suyos, al tiempo que ayudan al espíritu de Julián para que esté en paz y pueda cruzar al mundo de los muertos. 


¿Qué puedo decir de este libro? A grandes rasgos: me gustó pero hasta ahí. No fue lo que esperaba, aunque no me desagradó lo que encontré en él. No, no me gustó tanto como pensé que lo haría y hay algunos detalles del mismo que me generan un poco de sentimientos encontrados, y después de reflexionar mucho llegué a la conclusión de que algunos detalles tienen que ver con la historia, pero también otros se deben a la traducción. 


Pero vayamos poco a poco. Primero les cuento que me gusta muchísimo la representación trans, porque se nota que está escrito desde la experiencia del autor. Creo que, en este sentido, es una obra que introduce el tema muy bien tanto para personas cis que no tienen idea del tema trans, como para personas que sabemos una minúscula parte del tema y también, sin generalizar ni afirmar nada, creo que es una historia con la que muchas personas trans pueden sentir empatía ante las experiencias de Yadriel (o al menos así me lo parece después de leer comentarios y reseñas en varias plataformas). 


Pero estaba harto. Harto de personar. Harto de tener que luchar simplemente por existir y ser él mismo. Harto de ser el raro.


Y también me gusta mucho todo lo que se toca sobre la comunidad latinx en Los Ángeles. Thomas nos presenta a estos nahuales como una gran familia constituida por personas de diferentes ascendencias: haitianos, cubanos, mexicanos, puertorriqueños, entre otras, lo que permite que la historia esté llena de detalles súper latinos, como la comida, las familias numerosas, las abuelas y el lenguaje (muy a la Coco). En la novela también se mencionan a otras personas de la comunidad latinx en EUA y sus problemas al ser un grupo minoritario y marginado. Eso también me gusta muchísimo. 


Los personajes principales: Yadriel, Julián y Maritza, me gustan mucho porque son divertidos y lindos. Los tres se complementan súper bien en la historia. Tenemos la seriedad de Yadriel, quien comienza a soltarse poco a poco mientras avanza la historia; la vivacidad de Maritza, que es como una hermana mayor a pesar de tener la misma edad que su primo; y la actitud despreocupada y bromista de Julián, quien también muestra una resiliencia muy fuerte. Sin embargo, aunque me caen muy bien, creo que son algo planos y la historia no permite que conozcamos más de otros personajes. Y es una novela de 430 páginas.


Tampoco termina de convencerme es un poco la parte de la mitología/folclor que se toca en la historia. Quizá soy muy tiquismiquis pero creo que es una mezcla de elementos mayas y mexicas con un poquito de santería caribeña que a mí no me termina de encantar. Y no porque no tengan sentido, en realidad creo que tiene mucho sentido que la historia de Thomas tenga una mitología propia, un sincretismo inevitable si consideramos lo que mencionaba anteriormente: los nahuales son una familia multicultural con raíces latinas, no solo mexicanas. Pero sí siento que hay algunos elementos que no embonan muy bien. Por ejemplo, a mí me choca un poco que uno de los nombres de la Dama Muerte sea Mictlantecíhuatl (mexica) pero el Xibalbá (maya) sea mencionado constantemente en la historia. No sé, en mi mente como que no lo termino de mezclar. 


Les decía que otra de las razones por las que no me fascinó es por algunos detalles relacionados con la traducción. El libro lo tradujo Kakao Books (editorial española independiente cuyo catálogo es solo libros juveniles LGBTIQA+), y por alguna razón mencionan el concepto de nahuales cuando en el original en inglés, Thomas los nombra brujos, brujas y brujx. Me daba un cierto cringe que en español sean nahualos y nahualas; nahualo, en concreto, me hace sentir como cuando los gringos dicen tamale en vez de tamal. 


También creo que abusaron del uso de la palabra "pendejo" en ciertos momentos de la traducción. Igual y pudieron usarse otras palabras con la misma intención. Reconozco el efuerzo por "latinizar" la traducción y que no sonara como español peninsular, pero no creo que les haya funcionado. El español en LatAm es tan variado y hay tantas diferencias en los detalles que realmente es imposible unificar todo en el mal llamado "español neutro". Pero en el caso de este libro, aunque había personajes de diferentes orígenes latinos, todos me sonaban igual.  


Y ya, para cerrar,  diré que tampoco me terminó de encantar fue porque la historia es muy predecible y rápida en con ciertos aspectos pero lenta con otros. La novela es predecible desde la mitad, porque ya sabes quién es el malo y te das una idea de cómo es que va a terminar y cómo se salvará todo. Y el ritmo no me encanta porque hay temas en los que todo va lento, lento, pero el romance es rápido, rápido. Porque sí, hay romance en la historia (y es muy lindo y me gustó leerlo), pero los personajes viven una aventura de pocos días y si bien no mencionan estar enamorados, sus acciones demuestran que lo están. No puedo decir que sea instalove, pero sí que todo pasa muy, muy rápido.


Los chicos del cementerio era un libro al que le tenía muchísimas ganas desde que, por casualidad, me enteré de que estaban por publicarlo, el año pasado. Me parecía muy interesante la idea porque el libro retoma el folclor del Día de Muertos, que es mi celebración favorita de todo el año y hay magia, brujes y, algo que me interesó mucho porque no lo he leído tanto, representación trans. Por una cosa o la otra, no lo compré ni lo leí en 2020, así que este año decidí incluirlo en mi lista de 21 libros para el 2021, como una promesa a mí misma para leerla. Ya tenemos uno menos de la lista, yay.

domingo, mayo 23, 2021

Copper Coins, de Musuli



MUSULI. Copper Coins. Webnovela.

★★★★


Hoy quiero compartirles una reseña danmei más, en esta ocasión se trata de Copper Coins, novela que me recomendó Chica Letra (¡muchas gracias por recomendarme una historia tan bonita!). No he leído tantos danmei en este año (sólo éste y otro del que aún no les he hablado en reseña), pero creo que es uno de los mejores que me he topado en el 2021. 


La historia comienza con una pequeña leyenda local, que habla de que una noche, en medio de una tempestad, se vio caer a un dragón del cielo. Después de ello nos enfocamos en Xuanmin, un monje errante que ha perdido sus recuerdos y anda en busca de pistas que le ayuden a recuperarlos. Al inicio de la historia, va de paso por una ciudad en la que los habitantes se sienten aterrorizados porque recientemente ha aparecido un joven que, en realidad, lleva muerto algún tiempo. Ante esta situación, Xuanmin decide liberar el espíritu del muchacho y lo sigue, solo para descubrir que no es solo él, sino que hay alguien más (algo más) que lo está acompañando. 


Una cosa lleva a la otra y, al final, Xuanmin descubre que la persona que acompaña al otro espíritu es Xue Xian, alguien que definitivamente no es un espíritu pero tampoco es humano, y que se niega a decirle quién es en realidad. Además, este otro joven solo se limita a decirle que está en busca de algo muy importante para él (junto con algunos insultos porque Xue Xian no tiene pelos en la lengua y dice lo que piensa sin importarle lo que opinen los demás).  


Resulta ser que Xue Xian es un dragón. De hecho, es el mismo dragón que nos cuentan en la pequeña leyenda al inicio de la novela, y aquello que busca son sus huesos. Meses atrás fue atacado y digamos que separaron su yo material de su yo espiritual. Ahora no es más que una especie de espíritu y no tiene nada de poder si se compara con lo que usualmente tiene, ya que es una criatura celestial. Su plan, por tanto, es recuperar su parte corpórea y descubrir quién fue la persona que se atrevió a atacarlo, para después cobrar venganza. Aunque al inicio tanto Xue Xian como Xuanmin parecen no tener metas en común eso cambia cuando comienzan a viajar juntos y a descubrir cosas que tienen que ver no solo con el ataque que sufrió el dragón, sino que también podrían ser una pista para recuperar las memorias del monje. 


Portada del audiodrama


Copper Coins está llena de aventuras y de momentos que van de lo divertido a lo triste, de la acción al romance de una manera muy natural y orgánica. A pesar de que solo hacia el final de la novela los personajes toman más consciencia de lo que sienten, nos queda claro desde mucho antes que hay un interés y una preocupación por el otro. En especial por parte de Xuanmin hacia Xue Xian. El dragón está tan acostumbrado a hacer lo que quiere (ha vivido por siglos y vivirá por muchos siglos más), y a veces toma decisiones locas que son normales para él pero que le causan dolores de cabeza a los demás. 


Esta preocupación, además, se ve en cómo es que Xuanmin cuida de Xue Xian cuando éste no tiene su cuerpo. Y cuando comienza a recuperarlo (porque lo hace poco a poco), se convierte en otro tipo de apoyo, porque Xue Xian no puede caminar durante una buena parte de la historia. Me gustó también la forma como Musuli abordó el tema de su discapacidad, como algo que está presente y es parte del personaje en gran parte de la historia, pero que no lo define. 


Gran parte de la historia está narrada desde el punto de vista de Xue Xian y solo vemos lo que él quiere que veamos (y hay ahí una visión muy sesgada); además es un dragón con cientos de años encima, y no le interesan las cosas mundanas ni humanas, como los sentimientos. De hecho ni siquiera las entiende del todo al principio, porque jamás se había dado el tiempo y la oportunidad para sentir compasión, cariño y, claro, amor. Por otro lado, Xuanmin es un personaje muy hermético y serio, así que no sabemos mucho de él. Solo sabemos aquello que el narrador nos deja ver, y que no es mucho. Xuanmin es un verdadero misterio, tanto para el lector como para sí mismo.

 

Y es precisamente por cómo son los dos personajes y cómo van descubriendo sus sentimientos por el otro que esta novela me gusta un montón. Decía que Xue Xian no entiende las emociones humanas, porque es literalmente una criatura sagrada que nunca ha interactuado con los seres humanos, y ahora que se ve en la necesidad de hacerlo y de depender de ellos, comienza a experimentar la amistad, la compasión, la preocupación por los demás y, eventualmente, el amor. La evolución de este personaje es una de las cosas más bonitas que lees en Copper Coins.


Más arte oficial


 La fantasía en Copper Coins


Si hay algo que estoy disfrutando en estas historias danmei, a veces incluso más que los romances entre los personajes, es la parte fantástica. Me parece muy interesante adentrarme a un mundo de fantasía que poco o nada tiene que ver con el de la fantasía occidental eurocentrista a la que nos acostumbra el mundo editorial. Esto también lo menciona Nea en su reseña de MDZS, y lo retomo porque tiene razón: este tipo de historias nos permiten conocer otro tipo de fantasía, con otros elementos que tienen que ver (en el caso de los danmei) con filosofías antiguas como el taoismo, el budismo y hasta el confucianismo (estoy leyendo una novela ahora mismo, en la que esas tres filosofías están muy presentes, pero eso es tema para otra ocasión).


Centrándome en Copper Coins, me fascinó mucho que la historia fuese sobre un dragón. Debo decir que no se abordó el tema de los dragones como pensé que lo haría, pero eso no impidió que no me emocionara mucho con esta parte. Y es curioso, porque el dragón chino es muy distinto al dragón occidental. De entrada, es una criatura muy importante en la mitología de este país, fueron el símbolo imperial en algunas dinastías y son seres sabios, justos y sagrados que gobiernan elementos naturales asociados con la lluvia (el viento, las nubes, el rayo, etc.). Y eso se ve reflejado en los momentos en los que Xue Xian muestra su verdadera naturaleza. 


Otro aspecto que me llamó la atención de esta novela es que la parte mágica que se menciona en la historia tiene que ver con el Feng Shui. Fue interesante verlo porque no es algo que haya leído en otras historias (claro, no es que lea otro tipo de historias chinas), y en mi mente usualmente relacionaba esto del Feng Shui con la limpieza del hogar jaja. Pero no, aquí en Copper Coins, el Feng Shui tiene más importancia, porque a lo largo de la historia se menciona mucho como una forma de lograr el balance perfecto.  También se menciona mucho la parte de las energías yin y yang, positivas y negativas.  


Témanle al dragón celestial jaja


La reencarnación y los reencuentros


No podía dejar pasar esta última parte, porque es lo que me dejó un sentimiento agridulce mientras leía Copper Coins. Y es que una de las cosas que más me gustaron en esta novela es todo lo que se habla de la reencarnación. Me gusta que en la historia exista la posibilidad de reencontrarte con tus seres queridos, incluso después de la muerte... incluso después de muchas reencarnaciones. Me deja feliz porque me da con la tranquilidad de que estos personajes seguirán encontrándose a pesar de la muerte. Y no, no hablo de los personajes principales (antes de que se me asusten, ellos siguen viviendo la vida loca), sino de los personajes secundarios, con los que te encariñas inevitablemente.


En fin, me gustó mucho leer esta novela. Inicialmente me interesó mucho por el asunto del dragón. Como les dije, en China se le da mucha importancia a los dragones, por lo que me daba mucha curiosidad leer cómo se abordaría el tema en la novela. Repito que en este texto casi no se habla sobre dragones (quedé...), a pesar de que uno de los personajes centrales sea uno, porque la historia no es realmente sobre estas criaturas sagradas, sino sobre la aventura que pasan Xue Xian y Xuanmi. 


Pueden leer esta novela en inglés en en este blog y en español la están traduciendo en Wattpad.

sábado, mayo 08, 2021

Resumen del mes: marzo-abril



Sigo con resúmenes bimestrales que, además, vienen súper, súper retrasados. A veces se me olvida que tengo un blog jajaja. En fin, hoy les cuento un poco de cómo me fue en marzo y en abril.


ENTRADAS GENERALES


Journals y libretas para este 2021


En este post les conté un poco sobre qué usaré para el journaling este año. Llevo 3 journals (4 ahora, porque hace poco decidí empezar un collage journal, pero casi no lo he usado). Incluye algunas fotos sobre mis materiales de journaling. 


Booktag: libro que...


Hacía mucho tiempo que no hacía un booktag y les traje este en el que me etiquetaron originalmente en instagram, pero quise hacerlo en el blog mejor. 


→ Ocho años de bloguear


Como el título lo dice, en este año cumplí 8 años con este blog e hice un post cortito sobre eso, agradeciéndoles por seguir leyéndome en este espacio a pesar de todo. 


RESEÑAS PUBLICADAS


Laura Dean Keeps Breaking Up with Me, de Mariko Tamaki y Rosemary Valero-O'Connell | ★★★ | Reseña completa


Tenía este cómic pendiente de leer desde hace tiempo y finalmente lo hice. Me gustó pero no me encantó como pensé que me iba a encantar. El dibujo me gustó mucho.


Silver in the Wood, de Emily Tesh | ★★★★ | Reseña completa


Es una historia cortita con magia, criaturas antiguas (en un bosque), una mansión vieja y un poquito de amor entre los dos personajes principales. Disfruté mucho esta lectura. 


Red, White & Royal Blue, de Casey McQuiston | ★★★ | Reseña completa


Un libro al que le tenía expectativas altas por el hype que hubo a su alrededor, pero debo admitir que no me termina de enamorar a mí. Está para pasar el rato y la lectura es ligera y se pasa muy rápido.


LIBROS LEÍDOS


Marzo fue un súper mes de lectura, abril no tanto. Esto fue lo que leí:


Copper Coins, de Mu Su Li | ★★★★★


Leí este danmei por recomendación de Chica Letra y es mi favorito en lo que va del año. Me pareció súper tierno y estoy preparando una reseña jeje pero aún no termino de escribirla. 


Laura Dean Keeps Breaking Up with Me, e Mariko Tamaki y Rosemary Valero-O'Connell | ★★★


Ya les platiqué allá arriba mi opinión de esta historia. 


Inuyasha (vols. 1-6 de la wide edition), de Rumiko Takahashi | ★★★★


Empecé a leer Inuyasha para un reto que organizó una amiga en instagram. El reto consistía en leer los 29 tomos de la edición wide que publica Panini en México y terminar con la lectura del vol. 30 que publicaron el 30 de abril. Solo leí 6 jeje, pero me está gustando mucho y planeo seguir leyendo todo.


Silver in the Wood, de Emily Tesh | ★★★★


Igual lo mencioné anteriormente. Solo agrego que es un libro muy corto, de apenas 110 páginas, así que pueden leerlo si tienen poco tiempo.


Red, White & Royal Blue, de Casey McQuiston | ★★★


También lo mencioné en los libros que reseñé.


Lavinia, de Ursula K. Le Guin | ★★★


Hago algo de trampa porque debía terminarlo en abril y no lo hice, lo terminé apenas hace algunos días. Me gustó mucho leerlo, tanto la forma como está escrito (es Ursula, no podía esperar otra cosa) y la historia que cuenta, se va derechito a la lista de los que más me han gustado en lo que va del año.


OTROS


En abril participé en el Camp NaNoWriMo. Me anoté con 30 mil palabras y escribí poco más de esas. Me gustó mucho la experiencia de participar para retomar el hábito de escribir un poquito todos los días, que ya lo tenía muy abandonado.



domingo, mayo 02, 2021

Camp NaNoWrimo abril 2021

 



Este abril me anoté para participar en el Camp NaNoWriMo, que para aquellos que no sepan, es como el NaNoWriMo, pero en vez de escribir 50 mil palabras en un mes, tú decides cuánto escribir. O cuánto editar o cuánto corregir. Desde hace un par de años he participado en los Camp porque en noviembre es imposible hacerlo, al menos para mí, porque es de los meses mas ocupados que tengo en la vida. En este 2021 decidí aprovechar y participar, y hoy les cuento un poquito de mi experiencia.  

Una de las razones por las que decidí anotarme es porque el 2020 fue un año que me pegó en esto de la escritura. Ya antes les había compartido que fue un año que me dejó con un súper burn out y cero ganas de hacer muchas cosas, entre ellas escribir. Y sí, escribí un par de cosas, pero no terminé ninguno de los proyectos que tenía en mente. Es más: muchos ni siquiera los comencé. 

Así que en mis ganas de sentir que aún estoy haciendo algo y escribiendo cosas, me anoté con 30 mil palabras para el Camp. Debo admitir que no tenía idea de qué escribir, me anoté en el último momento, e intenté iniciar una historia nueva así de la nada, lo cual me funcionó y no me funcionó al mismo tiempo. Me funcionó porque fue mi pretexto para ponerme a escribir todos los días (solo fallé un día que me puse a hacer otras cosas y estaba muy cansada en la noche), y no me funcionó porque lo que escribí no tiene ni pies ni cabeza. Es un conjunto de escenas sueltas, muy inconexas, que solo tienen en común a los dos personajes que creé. 

A pesar de que es una historia a medias, un borrador de algo que posiblemente me dé a la tarea de editar después (o quizá lo deje ahí, sin completar, todo puede pasar), la verdad es que me sirvió mucho para salir del bloqueo escritor. No fue lo que esperaba, no puedo decir que haya completado la historia (¡ni siquiera había historia!), pero me ayudó a ponerme a escribir. Y lo disfruté. Me divertí mientras lo hacía y eso me pone muy feliz, porque hacía rato que no me pasaba. Me sentí súper entusiasmada y se me pasaba muy rápido el tiempo de escritura. 

Por mi trabajo (que me lleva mucho tiempo, usualmente desde las 7 am hasta como las 8 pm), había días que no le dedicaba mucho tiempo, salvo escribir unas 400 o 500 palabras de mi meta personal de por lo menos mil al día, aunque hubo algunos días que casi llego a las 2k de una sola sentada. Quizá no es mucho, pero para mí significó la vida entera. Al final logré escribir 30,690 palabras. 

Ah, y también escribí un fic Moshang en inglés (A Tale of Creation, de los chinos de Scum Villain's Self-Saving System), que me sacó completamente de mi zona de confort pero me encantó la experiencia a tal punto que he seguido escribiendo en inglés. Fics, eso sí. Amo escribir fics pero igual me preocupa a veces concentrarme tanto en la escritura de ellos que no me pongo a crear cosas originales. Mi eterno dilema.  

¿Qué sigue ahora? No sé. Supongo que ver qué puedo rescatar de la historia que había iniciado a escribir, porque me gustaron los personajes con los que trabajé. Quiero mucho a Lila y Mireia, las protagonistas de esa historia. Así que ya veremos qué pasará después. 
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