domingo, mayo 06, 2018

Playlist bloguera

Photo by Dzenina Lukac from Pexels

Soy una persona que tiene que estar rodeada de música la mayor parte del tiempo. Ya sea mi colección personal de música o alguna playlist random en Spotify, debo tener música que me acompañe para sentirme tranquila. Eso incluye desde mis momentos a solas en el transporte hasta los momentos de descanso en casa, leyendo o escribiendo. 

Si hay algo que disfruto, además, es descubrir música nueva. Hace un par de semanas publiqué un tuit en el que pedía recomendaciones de canciones o artistas y algunas personas me respondieron. Mientras escuchaba las canciones recomendadas, me llegó una idea: crear una playlist con canciones recomendadas por otros blogueros. Creo que la música nos une de una forma maravillosa y que puedes conocer a los demás por sus gustos musicales, así que, ahora que ya no soy una persona tan activa en su blog y que, por lo mismo, no interactúo tanto con otros blogueros, me parece una forma genial de conectar con ustedes.

Así que hoy vengo a invitarlos a que, si tienen canciones que quieran compartir conmigo, me dejen en los comentarios títulos y artistas. Algunas de estas canciones las he agregado desde otras playlists compartidas por otras personas, así que también pueden pasarme playlists completas si así lo desean. Y para que se den una idea (o sigan la playlist, si les gusta), la lista actual es ésta:




Es todo por ahora, espero que se animen a compartirme sus recomendaciones. No importa el tipo de música ni el artista o idioma en el que esté. 
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domingo, abril 15, 2018

Booktag: Secretos de un bloguero


 Hace meses que no hago un booktag y hace poco vi este en los blogs de Ale (Un día de otoño) y Lau (Lee un poquito más), y como no he estado muy activa pensé en que sería una buena idea hacerlo y compartir un poco de mi vida bloguera con ustedes. 


¿Cómo te hiciste bloguero?

A ver, todo comienza hace unos años. Esto de ser bloguera no era nuevo para mí, al menos no del todo. Blogueaba de una forma un tanto diferente en LiveJournal y Tumblr, pero las plataformas de weblog son un poco diferentes. Un día empecé a seguir un blog personal de una chica japonesa que vivía en México mientras estaba de intercambio en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Me enamoré de sus posts y pensé que sería lindo tener un blog así. 

El primer intento fue fallido. Mis pretenciones de ser una bloguera con muchas cosas por decir se quedaron en el tintero. Mi vida no es interesante, mi prosa no es bella y mis fotografías no me parecían ni mínimamente decentes en aquel entonces. Así que, desanimada, decidí no intentar bloguear. Hasta que conocí los blogs literarios y, entonces sí, descubrí qué era lo que debía hacer. 


¿Qué programa usas para el diseño del blog?

Photoshop. Es el mejor programa con el que podría hacerle retoques al blog. Hace un tiempo, cuando aún me daba a la tarea de programar algunas cosas, usaba DreamWeaver, pero tiene mucho tiempo que no le muevo al código fuente del blog, así que he perdido la práctica. He usado Canva también, cuando estoy en lugares sin Photoshop o mi programa corre lento. Se los recomiendo si no lo conocen.

¿Cuántas horas le dedicas al blog?

No sé, como una a la semana. La verdad es que antes le dedicaba más tiempo, pero la vida se pone pesada conforme pasan los años y a veces no me da tiempo de pasarme como quisiera. Procuro leer algunos posts de personas a las que sigo, pero ya no me da tiempo de comentar como me gustaría. He visto que no soy la única. Muchos blogs que seguía antes están en hiatus o son manejados por personas que, como yo, ya no tienen el tiempo de antes :c


¿Cuántos blogs tienes?

Uno nomás, pero colaboro en La Odisea de Lector. Si es que se le puede llamar así a mi participación, considerando que mis apariciones son tan poco frecuentes que es más fáscil una alineación de planetas a que yo aparezca.


¿Organizas de alguna forma las entradas? ¿Programas?

Me gustaría decir que sí, pero últimamente a lo más que llego es a tener una lista de temas que me gustaría tocar. He intentado llevar un calendario bloguero pero así como con las agendas en la vida diaria, me funciona un par de meses y después me desentiendo por completo. Niños, no sean como yo. 

A veces, cuando tengo tiempo y mucho que decir, organizo algunas entradas y las dejo en borrador o las programo, pero eso ocurre pocas veces y ahora con cada vez menos frecuencia.

¿Qué es lo mejor de ser bloguero?

Conocer gente nueva, aumentar mi lista de libros por leer, descubrir libros nuevos. 


¿Has pensado alguna vez en dejar el blog?

Sí, en especial cuando veo que mi tiempo es cada vez más escaso o cuando comienzo a agobiarme por no haber leído nada y, por consiguiente, no tener nada qué publicar. Pero hace unos meses he pensado que no importa si no lleno el blog con entradas todas las semanas, porque esto es algo que hago para mí, porque me gusta y porque me entretiene. Así que, pese ha haber pensado en dejar el blog, algo me dice que estaré por acá mucho rato más. 

Además, renové el dominio por otros dos años, tengo que aprovechar. 


¿De qué entrada estás más orgullosa?

Hay algunas que me gustan mucho, pero mi top 3 se queda en las siguientes:
  1. El mundo maravillosamente horrible de las escritoras de horror, una traducción de un artículo en inglés, cuyo autor muy amablemente me dejó hacer y compartir.
  2. Reseñar... o romperte la cabeza en el intento, en el que hablo de mi proceso para redactar y publicar una reseña. 
  3. ¿Cómo salir de un bloqueo lector? Cuyo título dice de qué va. 


Estas son mis respuestas. Si hay alguien por aquí que haya hecho este tag o vaya a hacerlo, no olviden compartir sus enlaces para ir de chismosa a sus blogs :D
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domingo, abril 08, 2018

De paseo por aquí y por allá


¡Hola a todos! Como se habrán dado cuenta, he estado un poco desconectada del blog. Por un tiempo se debió a mi trabajo, porque, para no variar, no calculé mi tiempo y estuve súper presionada para terminar algunas cosas. La otra razón, es que estuve preparándome/planeando un viaje de dos semanas a Canadá. 

Ah, Canadá. A decir verdad, no es un país que esperaba visitar, porque nunca estuvo en mi lista de lugares prioritarios por conocer. Sin embargo, el año pasado una amiga se fue a vivir a Montréal y fui a visitarla. Pasé dos semanas maravillosas junto a ella y otra amiga que también fue para allá.

Viejo puerto de Montréal

Montréal es una ciudad muy bella, disfruté mucho mi estancia allá. Entre visitas a museos, galerías y dando paseos por sus calles, lo pasé súper. Hubo un par de días en los que paseé sola por la ciudad y fue entretenido. Creo que a veces es importante pasar esos momentos a solas y disfrutar un momento con uno mismo. Y aunque la mayor parte del tiempo estuvo nublado y con frío (o nieve, en los últimos días que estuve allá, volvió a nevar), el clima no fue un problema. Además, esto dio como resultado unas cuantas fotografías monocromáticas que me gustan mucho, mucho.  

Bibliothèque du Plateau-Mont-Royal

Vista desde el Museo de Marguerite Bourgeoys y Capilla de Notre-Dame-de-Bonsecours

También fui a Toronto y a Niagara. Toronto es una ciudad grande que no pude visitar por mucho tiempo. Conocí el acuario de Ripley's y la CN Tower, desde la cual se tiene una vista panorámica de toda la ciudad. Para llegar a Niagara hicimos un viaje de casi dos horas en tren y bus, y cuando llegamos, vimos las cataratas de lejos porque los barcos que te acercan no daban servicio. La mitad del embarcadero seguía algo congelado. Por la noche llovió, pero logramos ver las cataratas iluminadas.

Toronto

El fin de semana en Toronto-Niagara fue muy divertido, aunque tuvimos que correr mucho porque nos dejaba el tren o el avión. Caminé muchísimo, creo que no había caminado tanto en tan poco tiempo. Oh, y en Toronto hallamos una tienda llamada Curiosa, con temática de fantasía. Casi todo lo que tienen es de Harry Potter o relacionado, pero hay muchas, muchas más cosas bellas. Honestamente, quería comprar todo lo que había en la tienda, pero mi presupuesto no dio para tanto. Sólo me compré un llaverito de Harry y uno de Draco porque Drarry.




Si algún día andan por allá, la dirección es 1273 Queen St. West, Toronto. Y su Instagram es este de por acá: @curiosasociety

Podría decir muchas cosas sobre este viaje, hablar sobre los lugares que visité o lo mucho que comí (y cuando digo mucho, es mucho), pero lo más importante, en mi caso, fue la compañía. Viví dos semanas con mis amigas y nunca habíamos pasado tanto tiempo juntas. Espero que esta sea la primera de muchas veces que viajo con ellas, por los mismos o por otros caminos.


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viernes, marzo 16, 2018

Lord of the Flies, de William Golding


GOLDING, William. Lord of the Flies. Perigee. 2003. 202 páginas.
★★★★

Tras un accidente aéreo, un grupo de niños se encuentra perdido en una isla desierta. Como los únicos sobrevivientes, tienen que ingeniárselas para sobrevivir. Esto implica designar roles en su grupo y organizarse para todas las actividades que tienen que realizar, desde conseguir comida y agua hasta la construcción de refugios para todos. Sin embargo, como niños que son, no pasa mucho tiempo para que todo se convierta en un juego. 
Ralph es uno de los niños mayores y desde el comienzo es quien adopta el papel de líder. Su carisma y el aire de autoridad que emana de él hacen que la mayoría de los chicos se sientan en confianza con él y lo acepten como el jefe de todos. Junto a Piggy, un niño gordo y asmático pero bastante inteligente, y Jack, otro de los mayores y a quien se le asigna el rol de cazador, mantiene el orden lo mejor que puede. Al menos al principio.

Con el paso de los días, la falta de una verdadera figura de autoridad hace que las cosas comiencen a complicarse un poco. Entre envidias y el estrés propio de vivir la situación por la que atraviesan, lo que comienza como un juego de niños se convierte en un juego por sobrevivir a la naturaleza y a los que se decían tus amigos.

El señor de las moscas es uno de esos libros que estuvo en mi librero por años pero que no me animaba a leer porque el título no me llamaba la atención. ¿Qué decir sobre él? Hace mucho que una lectura no me estremecía como lo hizo este libro. Mientras avanzaba la lectura, me encontré momentos en los que de verdad me horrorizaba lo que leía y, a pesar de eso, no podía parar, en especial mientras más tensa se volvía la situación de los personajes.

Al comienzo del libro es evidente que algo está por ocurrir, y que aquella premisa de los niños que terminan solos en una isla desierta no iba a ser precisamente la historia de los Niños Perdidos de Peter Pan.

Como lo mencioné anteriormente, en esta historia los problemas no tardan en comenzar. El primero de ellos llega casi desde el inicio mismo de la historia, pues los chicos no miden las consecuencias de sus actos ni son plenamente conscientes de lo que les ocurre. Para ellos, estar en aquel lugar abandonado es un juego, y toman todo como tal. El personaje que adopta el rol de "adulto responsable" es Piggy, y eso orilla a que los demás sientan por él cierta animadversión.

El segundo problema está en la personalidad de Ralph y Jack, quienes son aparentemente muy similares y congenian al principio, pero para los que no pasa mucho tiempo en que nos demos cuenta de que, en realidad, su relación sólo podía tomar dos rumbos: el del amor o el odio, y al final ocurre lo segundo.

El tercer problema está en el estrés que viven los niños y del cual no son conscientes. Al principio, estar en un lugar sin la presencia de adultos es como el paraíso para ellos, pues no hay quien les diga qué es lo que pueden o no hacer (excepto por Piggy y me remito al primer punto); pero no pasa mucho tiempo para que se den cuenta de que vivir así no es tan divertido. En especial cuando se corre el rumor de que existe una Bestia en la isla y que todos corren peligro. 

Creo que ésta es una de las historias más terribles que he leído en mucho tiempo. En pocas páginas, eres testigo de cómo la situación en la que viven estos muchachos hacen que ignoren poco a poco la civilidad y comiencen a actuar de acuerdo a sus instintos.  
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