contemporánea

lunes, octubre 10, 2022

A Little Life, de Hanya Yanagihara



YANAGIHARA, Hanya. A Little LifeAnchor. 2016. 816 págs.

★★★★


A Little Life (Tan poca vida en su traducción al español) es una historia que recorre más de tres décadas de amistad en la vida de cuatro hombres que crecen juntos en Manhattan: Jude, Willem, JB y Malcom. A lo largo de la novela vamos conociendo sus fracasos y sus éxitos, sus pasiones y sus crisis. Aunque los cuatro son importantes en la historia (con sus similitudes, diferencias; juntos y separados), la historia se centra en Jude y Willem. 


Creo que explicar de qué va la historia sin contar mucho de la misma es algo complicado, así que no me extenderé en ello e iré a lo que pensé de ella cuando la leí. Primera impresión: what a ride. Uff. Segunda impresión tras reflexionar un poco: qué historia tan intensa y bien escrita. No es bonita, eso sí. No usaría la palabra “bonito” para describir esta novela. Es cruel y dura, y me hizo sufrir un montón. Es de esas historias que definitivamente no son para todos, no solo por los temas que aborda (entre otros: violencia intrafamiliar y de pareja, pedofilia, abuso sexual, maltrato infantil, suicidio), sino porque cala hondo. Quedé fascinada con la forma de narrar de su autora, con esa manera de saber apretujar el corazón y de hacer sufrir a sus personajes y a los lectores.






¿Qué puedo decir que no haya escrito en las páginas del libro? A Little Life me hizo sufrir y me hizo llorar. Sí es de esas historias que te estrujan el corazón y que te duelen, físicamente, en el pecho. Fue difícil de terminarlo (sus más de 800 páginas me parecieron eternas, no por la extensión, sino por el angst ya mencionado), pero lo logré. Este libro es el claro ejemplo del meme “wey, ya”, porque todo lo que le pasa a uno de los personajes es simplemente too much.


Creo que otras personas más elocuentes que yo podrán explicar de mejor manera lo que contiene este libro. Solo puedo agregar que, a pesar del dolor y sufrimiento, en sus páginas hay una historia sobre el amor. No sobre el amor perfecto y rosa, sino el amor incondicional, que no es magia para curar y que a veces no es suficiente, pero que está ahí aun cuando piensas que no. 

A Little Life, de Hanya Yanagihara

lunes, octubre 10, 2022

jueves, septiembre 17, 2020

Estupor y temblores, de Amélie Nothomb


 
NOTHOMB, Amélie. Estupor y temblores. Anagrama, 2019, 143 páginas.
★★★★

De un tiempo para acá tengo curiosidad por la obra de Amélie Nothomb. Ya no recuerdo por qué blog exactamente o por qué cuenta de Twitter me dieron ganas de leerla, solo sé que es un nombre que está en mi lista de autoras que quiero leer. De igual manera, a inicios de la pandemia, en uno de esos momentos absurdos, me di cuenta de que casi no tenía libros color rosa, así que me hice el propósito de encontrar libros de ese color. Resulta ser que uno de ellos fue éste y pues aquí estamos. 

Estupor y temblores es una obra autobiográfica en la que la autora narra su trabajo en una empresa japonesa. Es importante contextualizar un poco: Amélie nació en Kobe, Japón, y desde pequeña vivió en ese país y en otros lugares de Asia debido a que su padre trabajaba como diplomático. El asunto es que aunque ella viajó de un lugar a otro, Japón se quedó para siempre en su corazón, así que ella decidió que algún día iba a vivir y trabajar en ese país. 

Corte al presente de la novela. Amélie consigue un trabajo en una empresa japonesa que se convierte en el escenario de esta historia corta pero intensa. Resulta ser que desde el primer momento le pasa de todo y eventualmente se hace de enemigos. La señorita Mori Fubuki, quien es su superiora, se convierte en el único brillo dentro de aquel lugar, pues la apoya y se comporta de forma amable con ella. Creyendo que tiene una amiga, Amélie se acerca cada vez más a ella hasta que descubre que la señorita Mori no es lo que pensó que era y surge la animadversión de Mori hacia Amélie. Es completamente unilateral, pues a pesar de que Mori trata a Amélie con la punta del pie, Amélie realmente no la ve como una enemiga. 

A lo largo de la historia, Nothomb hace una crítica al mundo empresarial de Japón. Habla del maltrato que viven sus empleados, de cómo está mal visto hacer ciertas cosas o, por el contrario, cómo no hacer otras también se vuelve inadmisible. Habla de la experiencia de convertise en prácticamente nadie dentro de la empresa, pues de ser contratada para trabajar como intérprete, termina limpiando excusados y resistiendo a base de orgullo y honor. 

Japón no deja de ser un país que Amélie ama, pero eso no la ciega al momento de criticarlo, y eso me gustó mucho de la obra. 

Esta es una historia intensa, como decía al comienzo. En más de una ocasión me provocó dolor de panza por lo mal que lo pasa Amélie, y si bien es cierto que la forma como escribe le da un toque de humor, no deja de incomodarme un poco. Sin embargo, sí me deja con ganas y con mucha curiosidad por saber más sobre el trabajo de la autora así que veré qué más leo de ella. 

Estupor y temblores, de Amélie Nothomb

jueves, septiembre 17, 2020

jueves, agosto 13, 2020

Jamaica Inn, de Daphne du Maurier


Du Maurier, Daphne. Jamaica Inn. Ed. Virago. 2015. 302 páginas.
★★★★

Después de que muere su madre, Mary Yellan viaja hasta la Posada Jamaica para vivir con sus tíos. Recuerda que su tía Patience era una mujer alegre y llena de vida, y como la última voluntad de su madre era que fuese a vivir con su tía, Mary piensa que es la mejor opción que tiene en ese momento. Sin embargo, conforme se va acercando más a la famosa Posada Jamaica, se da cuenta de que algo no va del todo bien. La gente la evita cuando se enteran de que va para allá e incluso el conductor del carro en el que viaje parece renuente a llevarla hasta ese lugar. 


Cuando Mary llega al que será su nuevo hogar se da cuenta de que la Posada Jamaica es un lugar sombrío, extraño, en el que lo único que resalta es la presencia de su tío, Joss Merlyn, el hombre por quien Patience fue a dar a aquel lugar, pero que es un patán arrogante, alcohólico y violento que trata a su tía con la punta del pie. De hecho, de la Patience alegre que recuerda por los relatos de su madre, no queda nada, solo una mujer empequeñecida y temerosa a quien Joss Merlyn controla con el miedo. 

Sin otro lugar a donde ir y sintiendo pena por su tía, Mary decide quedarse en aquel lugar, si acaso para  intentar darle un poco de consuelo a Patience y para acompañarla lo más que pueda. Es durante su estancia en la Posada Jamaica, que Mary descubre que el lugar es peor de lo que pensaba, pues no solo es el punto de encuentro de contrabandistas, sino que es ahí donde se planean (¿y ejecutan?) algunas muertes. Por si todo lo anterior no fuera suficiente, eventualmente Mary conoce a Jem Merlyn, el hermano menor (varios años menor) de su tío, quien también tiene en su historia algunos crímenes, quien poco a poco comienza a cautivarla no por ser un gran hombre, sino por el misterio que supone. 

En esta novela, Daphne du Maurier nos presenta una historia cruda con varios elementos que me parecen muy interesantes por cómo los combina: están el crimen, el asesinato y la incertidumbre en la que viven Mary y Patience, todo ello amplificado por lo deprimente que es la Posada Jamaica; pero también un poco de la esperanza que tiene Mary, la fortaleza del personaje y, entre todo ello, el amor (y la lucha moral, porque es un amor que ella sabe no es muy bueno que digamos). La posada, además, no solo es un lugar en el que se llevan a cabo todos esos crímenes, sino que es un sitio prácticamente abandonado a mitad de la nada que, de todas maneras, todos evitan tanto como pueden. También es una novela que tiene giros argumentales interesantes y un final muy orgánico que me dejó satisfecha. 

Hace tiempo que quería leer esta historia y conocer de primera fuente el trabajo de Daphne du Maurier, aunque el libro que pensé que leería es Rebecca; así que fue una experiencia muy grata la de leer esta novela. Es una historia que tiene muchos elementos de horror, pues lo que vive la protagonista, si bien no tiene nada que ver con lo sobrenatural, sí deja claro lo terrible que puede ser el ser humano. Mary es testigo de cosas que jamás creyó ver, es traicionada y arriesga todo durante esta historia, y aun así mantiene su actitud ante lo que vive. Eso me gustó. Es un personaje con un fuerte sentido moral y de la justicia, que se mantiene entera (o tan entera como es posible) incluso ante la adversidad. 

Jamaica Inn, de Daphne du Maurier

jueves, agosto 13, 2020

jueves, abril 09, 2020

Kim Ji-young: nacida en 1982, de Cho Nam-Joo


CHO, Nam-Joo. Kim Ji-young: nacida en 1982. Alfaguara. 2019. 157 páginas.
★★★★★

Kim Ji-young tiene 33 años y un día, de la nada, comienza a hablar y comportarse como si fuera otras mujeres: alguna amiga, su madre y otras; lo más curioso es que ella no se da cuenta de lo que hace, solo su esposo y eventualmente otros miembros de su familia son testigos de su actitud tan extraña. Intrigado por ello, su esposo le sugiere que visite a un psiquiatra, a lo que ella accede.

Esto es, en realidad, solo el pretexto que da inicio a esta historia, porque Kim Ji-young es, aunque la protagonista, solo un personaje que está ahí para que el lector encuentre en estas páginas una historia con la que, al ser mujer, es imposible no sentir que resuena con una. ¿Qué quiero decir con esto? A lo largo de la novela, conocemos la vida de Kim Ji-young, desde que nace hasta llegar a la época actual. Lo interesante es que, a través de su biografía, Kim Ji-young termina contando la vida de muchas mujeres surcoreanas e, incluso, la vida de muchas mujeres alrededor del mundo. Eso es lo que ha hecho que esta novela sea "un terremoto que ha sacudido a las mujeres de medio mundo", como dice su sinopsis.

Kim Ji-young: nacida en 1982, es una historia que toca muchos temas que están súper vigentes hoy en día: el sexismo, el machismo dentro y fuera de la familia, la discriminación hacia las mujeres embarazadas o las amas de casa por ser "madres parásitas" al no trabajar y vivir a expensas del salario del marido; la brecha salarial entre hombres y mujeres, la culpa hacia las víctimas de violencia sexual, el acoso laboral, incluso se menciona el tema de las cámaras ocultas en baños que está súper presente en Corea. 

Cuando nos encontramos con la vida de esta mujer, es imposible no pensar que es la vida de muchas de nosotras. La misma autora lo dice al final: todas nos parecemos a Kim Ji-young: nuestras madres, nuestras hermanas, nuestras amigas, nuestras colegas, la mujer desconocida que pasa junto a nosotras en la calle, todas tenemos algo de ella. Creo que, por eso, a pesar de que el contexto es diferente, una se identifica con esta historia. La verdad es que me faltan palabras para expresar todo lo que me hace pensar y sentir. Y rayos, el final me dejó mirando al vacío por un largo rato. En resumen, léanlo, esta genial.



Kim Ji-young: nacida en 1982, de Cho Nam-Joo

jueves, abril 09, 2020

domingo, enero 19, 2020

Elisa frente al mar, de Clara Asunción García


GARCÍA, Clara Asunción. Elisa frente al mar. Autopublicado, versión Kindle. 2014.
★★★

Han pasado dieciocho años desde que Nuria vio a Elisa por última vez. Ahora, ya unas mujeres adultas, se reencuentran en lo alto de un acantilado. En ese reencuentro está presente la sombra del pasado de ambas: una relación que inicia en su adolescencia y se extiende a sus primeros años de vida adulta, pero que terminó y las dejó con un mal sabor de boca. Tantos años después, cada una habiendo hecho su vida lejos del que quizá fuera el amor de su vida, hay mucho que decir, mucho que recordar.

Compré Elisa frente al mar en algún momento del 2019. No recuerdo exactamente cómo llegué a él, quizá mientras buscaba libros LGBT+ autopublicados, o tal vez por alguna recomendación en Goodreads. Independientemente de cómo es que me hice de este libro, cuando lo compré fue una de esas historias que quedaron en el olvido por concentrarme en otras lecturas. Sin embargo, durante el pasado Guadalupe Reinas se dio la oportunidad de leerlo para la consigna de un libro con una relación lésbica.

¿Qué les puedo decir de esta novela? En general, que me gustó. Me gusta la forma de narrar de la autora, es muy amena y fluida, ágil. Todo está contado de tal manera que te lleva de la mano por la vida de estas dos mujeres dando saltos temporales: del presente en el acantilado al pasado. Cada recuerdo y cada regreso a la narración del presente te mantiene con la expectativa de saber qué fue lo que pasó con Nuria y Elisa. ¿Cómo fue que se separaron? ¿Qué es lo que las lleva a reunirse dieciocho años después? ¿Qué pasó durante todo el tiempo que estuvieron lejos una de otra?

La historia está narrada en primera persona y es Nuria quien nos cuenta todo lo que ocurre: la adolescencia, el descubrimiento de que le gustaban las otras niñas, la certeza de que hablar de sus emociones y sus deseos, en ese momento de su vida, sería arriesgarse y el dolor que implica callar una parte de ti que los demás consideran un error. En ese sentido creo que logré identificarme con ella sobre algunas dudas sobre su sexualidad y la aceptación. Nuria también nos habla de su amor por Elisa, de la felicidad al saberse correspondida... y del dolor ante las malas decisiones tomadas por una o por otra.

Elisa frente al mar no es una historia del todo feliz. Hay mucho dolor, que se presenta de diferentes formas. Es una historia de pérdidas, de errores, de familias encontradas, del valor de la amistad, del amor. Si bien el hilo argumental lo sigue la historia de Nuria y Elisa, esta historia no se cuenta sin otros dos personajes: Valeria y Nacho, que también tienen su participación en la vida de las otras dos y cuyas historias también te sacan el lado sensible. La novela es, también, una historia que te avisa del sufrimiento y en la que sólo estás esperando a saber cómo ocurrieron las cosas que te harán sufrir.

Me gustó la emotividad de la historia y tocó algunas fibras sensibles que de pronto me dejaban sin palabras. Aunque el final me deja algo insatisfecha, creo que vale la pena leerlo, de verdad. Échenle un ojo.

Elisa frente al mar, de Clara Asunción García

domingo, enero 19, 2020

miércoles, agosto 29, 2018

The Song of Achilles, de Madeline Miller


MILLER, Madeline. The Song of Achilles. Bloomsbury Publishing. 2011. Edición Kindle.
★★★

A ver, a ver, a ver. Tenía ganas de leer este libro porque hubo unos meses, el año pasado, en los que todo el mundo y su abuelita hablaban de él. Al mismo tiempo, estaba algo renuente porque no sabía qué esperar. Hubo un tiempo, hace unos años, en el que estuve muy obsesionada con la mitología griega y la historia de Aquiles, en general, nunca ha sido de mis favoritas, aunque la Patroclea en la Ilíada fue una de las partes que, recuerdo, me gustaron mucho… Pero no me fío de mis impresiones de la Ilíada, porque la leí hace muchos años en una versión súper resumida, shame on me.

En fin, hace unos meses (de hecho mientras estaba en Canadá), compré el libro para tener algo que leer, y nunca lo hice. Hasta ahora. ¿Pero de qué va este libro?

Patroclo no es precisamente el hijo que Menecio esperaba. Aunque es un príncipe, es débil, flaco y poco apto para las actividades físicas. Por eso, cuando Patroclo mata por accidente al hijo de un noble, Menecio lo exilia sin tentarse el corazón, contento por deshacerse de él. Sin rango, sin privilegios y sólo con su nombre y un par de obsequios para su benefactor, Patroclo es recibido por el rey Peleo en Ftía. Ahí, Patroclo conoce a Aquiles, hijo del rey y la nereida Tetis. 

Aunque en un principio Patroclo no se siente cómodo en Ftía (en especial después de que otra gente se entera de la razón por la cual se encuentra ahí), pronto es cautivado por Aquiles, a quien admira a la distancia (y a quien también envidia un poco al principio), y no pasa mucho tiempo para que entre ambos surja una amistad y, con el tiempo, algo más. Eventualmente todo se complica cuando Helena de Troya es secuestrada y Aquiles se une a la guerra para cumplir con su destino.

La historia está narrada en primera persona desde el punto de vista de Patroclo. Desde un principio esto me llamó mucho la atención porque me preguntaba si esta forma de narrar cambiaría después de que el personaje muere. Y no, esto no es un spoiler porque cualquiera que sepa la historia de Aquiles y Patroclo, sabe quién muere primero, cómo y por qué. Así que, regresando al punto, ésa era mi duda: ¿cómo seguiría la historia una vez ocurrida la muerte de Patroclo? ¿Quién contaría la de Aquiles? ¿Aún sabiendo que esta historia no podía tener un final feliz, lograría llenarme de feels como lo hizo con otras personas que ya la habían leído?

La respuesta a la última de mis preguntas es sí y no. Debo decir que me gustó mucho el estilo de la autora, fluye muy bonito y es un tanto poético. Patroclo se vuelve un personaje simpático, además. Creo que es imposible que no te caiga bien porque es un personaje buena onda y su forma de describir a Aquiles es la de alguien totalmente enamorado, así que si eso es su hit, creo que les gustará la historia. Por otro lado, creo que, a pesar de todo, tenía expectativas muy altas respecto al libro y después de la muerte de Patroclo… bueno, la historia se va con él. El personaje sigue presente y sigue contando todo, pero no sé, el resto de la vida de Aquiles no me cautivó. 

Madeline Miller escribió otro libro, ahora sobre Circe… Se me antoja leerlo, pero no sé si lo haré. ¿Les recomiendo este libro? Sí, si buscan leer algo de contenido LGBTQ+ y les gusta la mitología griega. Eso sí, si son quisquillosos con la precisión de los datos, quizá no les agrade tanto leerlo. (Sí, estoy hablando de ti, Nande). 

The Song of Achilles, de Madeline Miller

miércoles, agosto 29, 2018

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