lunes, julio 14, 2014

Avatar/Jettatura, de Théophile Gautier



Título: Avatar/Jettatura | Autor: Théophile Gautier | Editorial: Siruela
Año de la edición: 2004 | Páginas: 248 | ISBN: 84-7844-777-6
 ★★☆

«Avatar» y «Jettatura» son dos apasionantes novelas breves en las que Théophile Gautier nos va introduciendo de forma fascinante y magistral en dos de las historias de amor más bellas de la literatura del siglo XIX. En ambos relatos, y a pesar de que sus argumentos son diferentes (en «Avatar» e l protagonista se somete a un intercambio de almas y «Jettatura» trata del poder destructivo del mal de ojo), el amor se presenta como una fuerza arrolladora que obliga a sus personajes a cometer acciones a las que jamás se prestarían si el sentimiento amoroso no fuera lo más importante de sus vidas. Desde la primera frase de «Avatar»: «Nadie podía comprender la enfermedad que minaba lentamente a Octave de Saville», y la llegada del Leopoldo, magnífico barco de vapor toscano, a la bahía de Nápoles, en «Jettatura», el lector se queda tan fascinado que ya no puede interrumpir la lectura hasta saber qué depara el destino a los personajes y, sobre todo, cómo el autor resuelve los enigmas que tan misteriosamente plantea.

Compré este libro en un remate de libros porque me llamó mucho la atención su portada: el azul y el verde me atrajeron desde que lo vi. No conocía al autor y por consiguiente es lo primero que leo sobre él. Esta reseña es cortita.


Esta edición contiene dos novelas cortas escritas por Théophile Gautier. La primera de ellas se llama Avatar, que narra la historia de Octave de Saville, un joven francés de alta cuna que se enamora de una condesa lituana llamada Prascovia. Octave tiene una enfermedad que los médicos no saben diagnosticar, algo que lo mata lentamente sin que haya razones físicas para ello: él se muere de amor.

Pues bien, doctor, me muero de amor.

Un excéntrico médico que vivió por muchos años en la India lo examina y tras conocer su historia, le propone algo: intercambiar su alma al cuerpo del conde Labinski, esposo de Prascovia, para que él pueda amarla sin problemas (aparentemente). 

La segunda novela corta se llama Jettatura, y en ella conocemos la trágica historia de amor de un joven, también francés, llamado Paul. Alicia, la mujer a quien Paul ama y con quien está prometido, se encuentra en Nápoles para mejorar su salud. Paul llega a Nápoles para visitarla y cuando se encuentra allá descubre, no sin pesar, que aparentemente él es quien ha causado los problemas de salud de Alicia debido a cierto poder del cual no es consciente sino hasta después.

Ambas historias están llenas de descripciones detalladas del ambiente, los lugares y los personajes; las descripciones pueden ocupar páginas enteras. El autor hace uso de metáforas, comparaciones y otras figuras literarias que le dan mucha riqueza a la narración. Las dos novelas son completamente románticas, en el sentido de que el amor más que dulce se torna amargo y los personajes sufren por sus sentimientos.

En resumen: me gustó más leer Avatar que Jettatura, aunque ambas son bellas en su melancolía. No puedo decir que sean historias felices ni que entren en mi lista de libros favoritos, pero creo que sí vale la pena leerlas.

SOBRE EL AUTOR

Pierre Jules Théophile Gautier (30 de agosto de 1811—23 de octubre de 1872) fue un famoso poeta, dramaturgo, novelista, periodista, crítico literario y fotógrafo francés. Pese a ser un ardiente defensor del romanticismo, su obra tiene referencias del parnasianismo (del que fue fundador), el simbolismo y el modernismo. Durante toda su vida Gautier viajó por varios lugares del mundo, entre los que destacan España, Italia, Turquía, Egipto y Argelia. Pese a que fue rechazado tres veces por la Academia Francesa, en 1867, 1868 y 1869, fue apoyado por el crítico literario más influyente de la época, Charles-Augustin Sainte-Beuve, quien lo consideró el mejor columnista de prensa del momento.

2 comentarios:

  1. Mmm, el libro está bastante bonito pero las historias no me llaman mucho la atención. Quizás es por el componente romántico de las historias.

    Besos!

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    Respuestas
    1. No son románticas dulzonas, sino románticas tipo romanticismo. A mí me encantó la edición :)

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