viernes, noviembre 14, 2014

«Café virtual» Llegar hasta el final (o no)

¡Hola, lectores! ¿Qué tal les pinta el viernes? O el sábado para muchos. Por acá todo bien. Rápido les cuento que hace unos días estaba decidida a comprarme un libro muy bonito y algo costoso, pero cuando llegué a la librería me dijeron que ya no lo tenían en esa sucursal, que tenía que ir a otra y... nada, que me quedé muy triste por ello y sólo por coraje me compré otro libro, no tan hermoso físicamente, pero sí uno que tengo ganas de leer. Ya les hablaré más de ello en otra ocasión.

Hoy es viernes, o al menos en mi lado del mundo sigue siendo viernes, y hace ya algunas semanas que no les traigo esta sección originalmente pensada para ser actualizada cada viernes. De más está decir que ya no la haré cada viernes, sino cada dos semanas (tres si algo ocurre), aunque dejándola abierta para tenerla ininterrumpidamente cada semana. A veces me cuesta un poco de trabajo organizar mis temas o mi tiempo y cuando veo, ya pasó otro viernes. (¿Se han dado cuenta de la cantidad de veces que escribí la palabra viernes?).

Pero eso no es lo que vengo a charlar con ustedes. Pasemos pues a tomar un café. 



Este café virtual está dedicado a los libros que abandonamos por diferentes razones. Y también dedicado a esos libros que terminamos y se siente como todo un logro. 
No sé ustedes, pero yo tengo esa regla personal (aunque no sé si sea conveniente llamarle "regla") de nunca abandonar un libro; es muy al estilo "termina lo que empiezas". Quizá es culpa de mi madre, que desde pequeña me dijo que nunca debía dejar un libro inconcluso porque quizá el final me sorprendería. Y sí, admito que en ocasiones al llegar al final de esas lecturas que en principio me parecían insoportables, me he llevado gratas sorpresas. Pero no siempre ocurre así.

Pocas veces he dejado un libro a medias; siempre dudo de mi primera impresión. Honestamente me gustaría decir que siempre le atino cuando decido darle una oportunidad a un libro pero estaría mintiendo. La verdad es que muchas veces he leído libros que no me gustan del todo sólo por esa idea de terminar lo que empiezo, que es perfecta en muchos otros aspectos de la vida, pero cuando se trata de libros, no lo es tanto.

Hace unos meses, mientras leía un libro que no me gustaba nada y me quejaba en Twitter, mi amiga Loba Roja me dijo algo así como que si era tan horrible y no me gustaba, que dejara de leerlo. Después de que me dijo eso (tan fácil, como si no fuera la gran cosa), me quedé pensando un buen rato en que yo o era estúpida o era realmente masoquista por andar leyendo cosas que ni me gustaban ni me hacían feliz. El libro en cuestión lo leí completo porque el ejemplar me lo obsequió su autor a cambio de la reseña, así que era terminar sí o sí. Mi punto es que a partir de ese momento me decidí a no seguir leyendo si mi instinto me dice que no continúe una lectura. 

No ha sido fácil. Años de tener muy firme esa idea de nunca abandonar por mucho que no disfrute la lectura no se olvidan tan fácilmente, pero estoy aprendiendo a ser más hedonista y olvidarme de esas cosas feas que simplemente no me agradan. En realidad, creo que la vida es tan corta que no vale la pena desperdiciando el valioso tiempo para leer (que a veces escasea) leyendo algo que ni siquiera disfrutamos. Aunque tampoco me gusta decir que es tiempo desperdiciado porque supongo que al menos aprendo que de tal autor no me gusta su manera de escribir, los temas que trata o cómo los trata, su estilo o sus opiniones, y sirve como una referencia para futuras (no) lecturas. 

Jorge Luis Borges bien decía que si un libro te aburre es mejor que lo dejes y busques otro, porque no todas las lecturas son para todos. Y, digo, definitivamente en este mundo de la literatura no hay nada peor que leer por obligación (en general, creo que no hay nada peor que hacer cualquier cosa porque debes hacerlo, pero ese es otro tema). Ya sabemos, y lo hemos comentado en algunos otros cafés, que las lecturas por obligación son la razón de que a muchas personas les desagrade leer. 

De las veces que he dejado libros sin leer, ha sido porque no me gustan para nada los personajes o porque la historia va contra mi ideología o mis principios; el libro que quise dejar pero no pude tenía un personaje misógino que era realmente odioso y volvió la lectura una pesadilla. ¿Ustedes siempre terminan los libros o los abandonan fácilmente si no les agradan? ¿Por qué razones dejan de leer un libro? ¿Se sienten mal cuando los dejan a medias o realmente no le dan importancia?

Les dejo el café de esta noche (o mañana, para los europeos), y espero sus respuestas para poder discutir más sobre este tema. ¡Saludos!

24 comentarios:

  1. Las secciones existen para moverlas cada vezque queremos!!!! asi que felicidades por modificar secciones, besos<3

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  2. Pienso lo mismo que tú, yo trato de no dejar un libro a medias porque a veces si recibimos esa sorpresa inesperada pero aunque tu tienes razón en la parte de "hay poco tiempo y tantos libros por leer" yo si me siento fatal cuando dejo un libro a medias, así que sigo leyéndolo de todas maneras. Me gustó tu blog y ya te sigo(:
    Un beso.

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    1. A mí me entra el remordimiento a veces, pero supongo que si encuentro algún libro genial, se me pasa jajaja. Muchas gracias por seguir mi blog ;)

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  3. ¡Hola! Yo suelo intentar, como tú, terminar de leer todos los libros aunque no me gusten, por darle una oportunidad y ver si cambia al final. Sin embargo, no he sido tan estricta con lo de no dejarlos a medias. Porque hay libros que realmente no me han gustado nada desde el principio, simplemente los dejé y no les di importancia porque no sentía como si me fuera a perder mucho. ¡Es que hay demasiados libros para tan pocos años!
    Por cierto, me encanta tu blog y esta sección. ^^
    Besos.

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    1. Sí, sí, creo que eso es algo que yo también he optado por hacer: abandonarlo de lleno si desde las primeras páginas no me convence del todo. Y sí, hay tantos libros tan geniales por leer u.u

      Gracias por el comentario <3

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  4. Concuerdo contigo, no es obligación terminar un libro, así es como uno pierde el interés por la lectura, mejor empieza otro y en un futuro ves si lo retomas. Yo por eso me hice un "shelf" de Goodreads para saber cuales se quedaron pendientes, aunque hay varios ahí que no creo retomar.
    Paso a comentarte que te nomine a la iniciativa http://leeunpoquitomas.blogspot.com/2014/11/iniciativa-quien-es-quien.html, por si gustas verlo

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    1. No se me había ocurrido crear un shelf en GR para tener en lista los libros que dejé a medias :O ¿te funciona de verdad?

      Muchas gracias por la nominación :D

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  5. Holis!
    Me gusta mucho este tema, yo personalmente me obligaba a terminar un libro siempre que lo empezaba pero hubo con varios que llegué a un punto en el que no podía seguir y hay tantos que sí quiero leer. La vida es demasiado corta como para forzarte a terminar algo que no te gusta.

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    1. La vida es demasiado corta como para forzarse a hacer algo que no nos gusta, aunque muchas veces no podamos hacer algo al respecto, supongo que con las lecturas no tiene por qué ser así ;)

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  6. Yo depende, si empiezo un libro y lo tengo bastante avanzado, me obligo a seguir leyendolo, aún que hay libros que leo hasta la pagina 30 o así y no porque no me gusten, sino porque no es el momento(?) Esos si que los dejo, pero los retomaré en algún momento que me apetezcan. Algún libro si he dejado sin terminar, otros los tengo por ahí empezados... Aunque me gusten, hay veces que se quedan abandonaditos por otros mejores y.. Jajajaja
    ¡Besos! <3

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    1. Sí, sí, lo mejor, si se trata de abandonar lecturas, es hacerlo cuando vas por las primeras páginas para evitar muchos disgustos o la pérdida de tiempo Y es cierto que no siempre abandonamos los libros que nos parecen malos, sino otros cuyo momento aún no había llegado ;)

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  7. Ajajajaja xDD

    Ya sabes la respuesta a esto. Si de por sí dejo libros que me gustan mucho a medias...

    Poco tiempo para leer como para desperdiciarlo.

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    1. Jajajajaja, claro, te conozco perfectamente bien y sé que, como eres una persona sin corazón, no te importa abandonarlos aunque sean buenos. Pero te entiendo, te entiendo. Hay cosas que simplemente no queremos que se acaben u.u

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  8. ¡Hola!
    Yo también trato de terminar todos los libros... excepto unos que de verdad rayan en lo absurdo, así que con una buena justificación yo creo que puedes dejar a medias el libro sin sentirte mal.
    ¡Saludos!

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    1. ¡Dana! ¡Hace mucho tiempo que no te leo por acá! ¿Qué tal estás? Creo que tienes razón: mientras haya un buen argumento con el cual justificar el abandono de libros, no hay por qué sentirse mal ;)

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  9. Yo igual termino de leer el libro, más por la conciencia que por otra cosa porque se que bien podría dejarlo pero no me siento bien juzgando el libro hasta no terminar y sí poder decir, lo leí y en la vida lo vuelvo a hacer. Creo que hasta ahora no he dejado ningún libro sin terminar pero podría pasar.

    Un beso, enorme. Se mando el comentario sin querer :)

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    1. A mí me pasa eso: siento que si no termino de leerlo, entonces no tengo razones para decir si es un buen libro o no :/

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  10. ¡Hola!
    Escribir entradas tan elaboradas como las que haces tu cuesta y es normal que tardes un poco.
    Ya sobre el tema que comentas, yo soy de las que acaban todos los libros aunque les duela en el alma. Suelo dejarlos a medias, pero no como un: no voy a acabarte, sino como un: algún otro día te continuaré. Pero me cuesta mucho dejar un libro como definitivo sin haberlo acabado. Siento que no ha sido el momento y que quizá en otro momento me guste.
    Otra cosa son libros que sé que no me van a gustar nunca, esos muchas veces también los acabo aunque sea por que tengo mucho orgullo y no me gusta dejar las cosas a medias. Sé que lo que tu comentas es la mejor opción, pero me cuesta mucho dejar esta costumbre.

    ¡Un beso!

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    1. Yo era de las que hacían eso, pero creo que llegué a un límite jajaja, y nada, ahora si no me llama la atención lo suficiente, prefiero abandonarlo, quizá con miras a intentar leerlo en otra ocasión. Aunque sí ha habido más de uno del que no quiero saber nada jamás en mi vida.

      Ah, el orgullo. Una razón más para no dejar de leerlos por malos que sean.

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  11. Te lo dije porque me pasa lo mismo que a ti y la verdad, con tantos libros buenos y tan poco tiempo para leer, es casi un desperdicio continuar algo que no nos gusta.

    ¡Te extraño!

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    1. Yo también te extraño, Alli ;___; y sí, ¿para qué desperdiciar el tiempo? xD

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  12. Por mi parte, he pasado por muchas fases diferentes como lector y, en la actualidad, si un libro no me está gustando lo abandono pronto, incluso en las primeras páginas.

    Sé que esto es injusto para el autor, pues muchas veces un libro necesita un período de adaptación, más o menos largo, a la prosodia y/o al lenguaje del escritor. Siempre pongo de ejemplo el clásico "Doña Bárbara", donde cuesta un poco al principio acostumbrarse a un texto plagado de venezolanismos y de nombres de animales y plantas que jamás había escuchado, pero que, una vez rota esa resistencia inicial, ofrece una historia apasionante y cautivadora.

    Algo similar ocurre con libros clásicos, no ya del principios del S. XX como el citado, si no más antiguos. El lenguaje es un ente vivo, y el código de un autor del siglo XVII o XVIII no es el mismo que el de un lector del siglo XXI. Pese a que los libros que leemos (en ediciones como los clásicos de Cátedra editorial, esos de la portada negra) están revisados y "convertidos" del castellano medio al actual, siguen requiriendo un punto extra de esfuerzo ("sepan vuesas mercedes que ante todas cosas fui yo a dar daquesta guisa... etc)

    Y esto nos lleva a otra cuestión, que se ha tratado también aquí: las lecturas obligatorias. Las causantes de que al gran público, al menos en España, no le guste leer. A mi juicio, estas lecturas contribuyen a esa sensación de "deuda moral" que tenemos a veces con los libros, a esa obligatoriedad de terminarlos. Obligación que se extiende de la escuela al entorno familiar ("me he gastado doce euros encomprarte ese libro y ni siquiera lo has abierto").

    Con todo, abandonar la lectura de un libro no supone una renuncia definitiva, si no un compás de espera. A lo mejor, esa lectura no te apetecía en ese momento, o simplemente no era la ocasión adecuada. Cuando intenté leer "Drácula" y "Frankenstein" con, no recuerdo bien, doce años o así (pues se consideraban aptos para esa edad, y se incluían en las colecciones de "libros juveniles") no fui capaz, no entendía nada y me aburría. Sin embargo, las recuperé tiempo después y ambas me fascinaron.

    Y no sigo, que me extiendo. Saludos!

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    1. Claro, dejar un libro no siempre significa cerrarse a él, porque como dices, hay muchos para los que no estamos preparados según el momento en el que los leemos. Y claro que hay libros que se hacen pesados o cuestan un poco más de trabajo para adaptarse a ellos cuando se trata de libros de siglos pasados.

      Creo que es bueno otorgarle el beneficio de la duda a una lectura, pero también es importante saber cuándo dejarla. No hay nada peor que tener que terminar un libro porque uno se siente con la obligación casi moral de hacerlo. La lectura no se trata de eso. Basta te cosas hacemos a diario que entran en la categoría de "obligadas" para dejar que algo que hacemos por placer entre en ella también.

      Saludos <3

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